
Vivimos en un mundo made in America. Tan americano que nos olvidamos que en America existen tres subcontinentes, con 35 países en total. Pero el mundo se empeña en definir a los EEUU como América. Celebramos Halloween, comemos en McDonald’s, vemos películas de Hollywood (en las que aprendemos que si hay una invasión extraterrestre, es mejor no vivir allí) y casi todas las series de éxito son americanas. Aquí es donde llega la pregunta, ¿americanización o simple globalización?
Es decir, nos están invadiendo los aspectos americanos o simplemente adoptamos lo que nos parece más interesante de toda la cantidad de información que va recogiendo nuestro pequeño amigo rosado, también llamado cerebro. Si es ese segundo caso, ¿por qué no captamos tanto costumbres de otros países?
Por tanto, ¿convergemos hacia una cultura americana o una cultura global? Yo más bien pienso lo segundo. Aunque es cierto que la cultura americana juega un papel bastante grande, basicamente por ser la potencia mundial en este momento, el momento de la explosión de la información. Pero podría haber sido otro país si hubiera sucedido en otra época.
Ahora, que podemos saber hasta que ha desayunado alguien en la otra punta del mundo gracias a cosas como Twitter, ¿vamos hacia un planeta con una misma cultura en común? Esperemos que no, sería demasiado aburrido y monótono. Lo que sí espero es un lenguaje mundial (el inglés ya lo está consiguiendo) que entendamos todos, pero que no se hable sólo ese, y un planeta sin fronteras. En este último punto seguimos anclados en el medievo (tenía que soltar esta frase, es genial) y es preocupante..
Para analizarlo mejor, he hecho un gráfico con el país de origen de los grupos de música que escucho. Vamos a ver la presencia de las barras y estrellas.
Como veis, EEUU está en el primer puesto, pero la población de Finlandia y Suecia (segundo y tercer puesto) se queda en 5 y 9 millones de personas, respectivamente. Si lo comparamos con los 300 millones de EEUU, entonces no queda tan arriba.