No soy una persona que se esté largos periodos de tiempo viendo la televisión, pero lo poco que he visto me ha bastado para darme cuenta que se han intercambiado dos tipos de anuncios. ¿Os acordáis de esos anuncios molestos de los últimos años, sobretodo de hace unos dos, sobre los bancos de crédito rápido? Sí, esos de “devuélvalo en cómodos plazos y si no se lee la letra pequeña le jodemos vivo”. Ahora están más extintos que los Dodos
Con la desaparición de unos, aparecen otros (hasta que desaparezcan todos). Hablo de la “lotería televisiva”, con premios desorbitados y notarios mafiosos. Y lo peor de todo es que este tipo de concursos funcionan, los premios son cada vez más elevados, y eso nos representa un poco como está la sociedad. ¿Quién es peor, el engañador o el engañado?
Próximamente, concursos telefónicos en Prime Time. ¿Qué será lo próximo?
Hay dos cosas que son infinitas: el universo y la estupidez humana; de la primera no estoy muy seguro
Einstein
Etiquetas: crítica, televisión




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